sábado, 11 de junio de 2011

Identidad


Siempre he sabido una cosa del cierto, y es que no sabía quién era o quién quería ser. Sé que la confusión sobre la propia identidad es algo más que común a mi edad, así que intento dejarlo pasar, con el único resultado de obsesionarme más a cada paso.


-Corta mi corazón en pedazos y quémame con mis sueños, ¡son lo único que tengo!
La figura era bajita, con los ojos gigantes y redondos como lunas, verdes y húmedos. Se movía de forma enérgica delante del espejo del centro de la estancia. Aunque de echo, él estaba dentro del espejo.
-¿Y eso a qué coño viene?
Oía mi voz en off, como si procediera de otro universo, y es que en el fondo era así. Estaba plantada delante del espejo... fuera de él, aunque quizá la figura tenía la misma perspectiva que yo y me veía a mí encasillada en algún mundo imposible. Quién sabe. Había algo asfixiante en todo el ambiente, como la maldición que se cierne sobre los mejores momentos de nuestras vidas; todo está condenado.
-Sabes muy bien de que va todo esto. Esto va sobre ti, como siempre, puta narcicista.-No respondí nada a eso, si quería explicarse lo haría. Ya estaba cansada. Cansada de que todo fuera insuficiente, de que todo fuera tan simple y complicado a la vez, de tener que vivir con mis errores y aciertos. Todos hemos querido ser otra persona alguna vez.-Estás en un momento crítico. Tosdo lo que hagas ahora te marcará de por vida... ¿y tú que haces? Sueña que estás en algún otro lugar, lo bastante lejos como para no reconocer nada de todo esto.
-¿No crees que me merezca ser feliz?-Algo en esa pregunta hizo que se me quebrara la voz, como si ya supiera al respuesta.
-Tú no eres como ellos. Tú no quieres ser feliz, o al menos no deberías. Teníamos esperanzas antes de que te las cargaras, ¿recuerdas?
-¿A eso lo llamas esperanzas? Además, mírame coño.- Tuve una rápida sensación de que ya había vivido esa parte, todo se repetía de universo a universo.- Sigo siendo la misma imbécil de siempre, ¿no? Hay cosas que nunca cambiarán...
-Todo el mundo cambia, continuamente. Las personas somos un 30% sensaciones, un 10% inteligencia y todo lo restante emoción en estado puro, algo que por naturaleza nunca se mantiene constante.
-¿De dónde te sacas esas cosas?
-Sé sólo lo que tú sabes.
-O me invento.
-Touché. Pero a lo que iba, no deberías tomártelo tan a la ligera: a veces vives como si nada importara realmente, como si creyeras que en cualquier momento puedes vovler a empezar si algo se jode.-En ese momento puso los ojos en blanco e hiza andemán de exasperación.
Algo desencajaba completamente.
-No sirve de nada hacerse espectativas erróneas sobre uno mismo, ni hacerse pautas para un camino que desconocemos. No sirve de nada pretender que las ilusiones que tenemos ahora serán las mismas que de aquí diez años o las que teníamos de niños. Por eso voy a vivir, simple y llanamente. Y oye, que si la vida me lleva a ser una ama de casa a los treinta, con un par de criajos estúpidos a los que cuidar, o si no paso de los veinticinco..., ¿qué más da? Dudo que algo de lo que me proponga ahora influya. Así que dejo que todo fluya.
La sombra, pues siempre lo eran, me clavó esos rasgos tan expresivos, buscando algún fallo en mis ideas. Sonrió, satisfecho, y dio un par de golpecitos al cristal del espejo con el índice. Por un momento pensé que con sólo ese toque el espejo se rompería y mi pequeño mundo caería en el caos.
-Tienes razón, pero no te acostumbres.



3 comentarios:

Lunática (R.) dijo...

Jajajajaja, me encanta, me siento super identificada. (¿Seguro que no te cuelas en el cristal de mi espejo?)
Es algo así como no tener ni idea de quién eres o que quieres, pero también tener la certeza de no haber cambiado nada, de llevar siempre así, desde el principio.
Como acostumbrarse a que la figura del espejo sea una extraña...
Bueno, que me pongo paranoica, un abrazo

Lilith dijo...

Cierto, la mayor parte del tiempo es jodidamente molesto, hasta que te das cuenta que poco importa quien eres o quieras ser, porque jamás llegarás donde realmente quieres, la vida se encargará de eso. Un beso Lunática ;)

María dijo...

Hei! Soy Amapolanegra la de desmotivaciones. Me flipa este texto de verdad. Respecto a lo que me dijiste en el comentario, sí, las últimas entradas son de Neruda, pero más para atrás tengo textos escritos por mí. Un beso :)