domingo, 27 de febrero de 2011

Born in dirt



S estaba caminando dando vueltas por la sala. Cada vez que pasaba delante del televisor su silueta se desvanecía ligermente, dejando entreveer la pantalla.
Se paró y echó un vistazo. Estaban dando las noticias, pero en ese momento no adiviné sobre qué hablaban exactamente. Algún mitin político quizá.
S dejó escapar una sonora carcajada de burla.
-Cada uno con sus propias esperanzas.- puntualicé.
-La esperanza nos encarcela. Únicamente cuando la perdemos somos libres para actuar. Frase de Fight Club, ¿recuerdas?
-Pero es lo último que queda, cuando no hay nada siempre estará ahí al esperanza y el autoengaño.
-Eso es de débiles mentales.- en su voz resonó el desprecio que tanto acostumbraba a manifestar por mi persona. Me clavó un ojo, blanco como una supernova en explosión, y supe que era capaz de adivinar todo lo que pensaba.-Y no me digas que tú lo eres, no es así. Tú eres la otra parte de la moneda, te autoengañas, lo que es mucho peor.
-Oh, vamos, ¡eres irascible! ¿Es que no puedes ni dejar en paz al mundo y que cada cual adore al dios que le salga de los cojones, o que crean que disminuyendo el paro serán más felices, o que el nuevo coche con todo incluído a 1.450 euros llenará sus vidas?
-No te hagas la tolerante. Piensas lo mismo que yo. Todos merecen morir, incluídas nosotras.
-¿Y qué quieres que haga?
-Creo que es bastante evidente.
-Oh, sí, claro S, como no. Voy a salir a la calle, cargarme a todo el que se me cruce, salir en las noticias como la segunda Columbine y suicidarme, ¿no? Ese es el tipo de final que te mola.
Su risa, de niña poseída, resonó en mi cabeza, y los escalofríos subieron por la espina dorsal.
-No tienes cojones de hacer eso. Tranquila, ni siquiera yo espero tanto de ti. Me basta con que acabes con nosotras.
-¿Quieres morir?
-Quiero que alguien muera. Quiero caos, destrucción, quiero que tú te calles de una puta vez y poder empapelar con sesos la pared. Y tú quieres lo mismo que yo. No te atrevas a negarlo.
-He cambiado.
-¿En serio?-hizo una mueca, era como una niña orgullosa de haberme pillado siendo más estúpida y ahora se jactara en su victoria.
-Diga lo que diga jamás vas a creerme.
-Será porque te veo mejor de lo que tú llegarás a verte jamás.
Me rendí por unos momentos. La situación era imposible.
-A lo mejor tengas razón.


*  *  *  *  *


Yo también creo que el amor salvará la humanidad. El amor hacia una catástrofe nuclear masiva.

4 comentarios:

InfiniteCrazy dijo...

Lilith, una gran radiación solar nos dará por saco por ser los peores habitantes del mundo. Ya no es necesario suicidarse...Hay que esperar un poco y explotaran membranas y sesos para gusto de todos los consumidores ;)

Advenedizo. dijo...

Mis voces interiores son mucho más sosas.

Lilith dijo...

InfiniteCrazy, pero cuánta razón tienes..., el suicidio hoy en día es una pérdida de tiempo y beneficios.
Advenedizo, permíteme dudarlo, soy una fiel seguidora de tu blog, así que sé de que me hablo.

Advenedizo. dijo...

Nah, tú que me lees con buenos ojos :P