Siempre es al misma figura, menuda y bajita, corriendo de portal en portal, intentando huir de la nieve multicolor que parece descomponer el mundo. Nunca te fíes de las cosas que entran por los ojos.
Lleva una capa esmeralda, a juego con su pelo, más brillante, que forma una maraña de formas extrañas en su lucha contra ese viento cromático.
La ciudad a sus pies es algo oscuro, una selva de antenas y bloques despiadados que se comen desde la mente hasta el alma. Cada calle está llena de otras sombras grisáceas, gente sin nombre ni cara que nunca conoceré. Posibilidades perdidas quizá.
La música parece guiar el viento y la nieve sobre ese fondo insulso, y la única que parece tener vida, vida de verdad, es la niña de la capa verde. ¿Cómo de real es tu mundo? ¿O acaso tengo razón y todos tenemos nuestro propio universo de mentiras flojas y verdades incómodas?
Sólo soy una sombra más, aburrida y sin alma. Al instante de vislumbrar la niña intento seguirla, pero soy incapaz de correr; todos vamos al mismo paso monótono, pero con cada esquina nueva siempre hay un destello suyo, fugaz y certero. Camino horas; es una suerte que en los sueños no haya suelo ni zapatos. No espero que entiendas mis sueños.
La pequeña me conduce hasta lo que parece una pequeña plaza que tiene un sauce que infecta de luz blanca todo el sitio, ahogando la nieve de colores. Hay un pequeño banco al lado del árbol, donde ella va corriendo a sentarse y mover los pies con impaciencia mientras parece esperarme. Voy hacia ella. Me pregunto si mi mundo es algo más que una sarta de mentiras flojas y verdades incómodas.
Estoy a un metro de ella cuando me doy cuenta que tiene la mirada más negra que jamás he visto; sin iris, sólo pupila. Ella me sonrie, como dándose cuenta de mi sorpresa e intentando relajarme. -Tranquila, puedes cambiar el mundo. - su voz es pausada, firme. De vieja, justo como su mirada inmortal.
Espero creerla mientras todo se desvanece poco a poco, para dejar paso a la oscuridad: vida en estado puro.
Ya no tenía aquella electricidad en los ojos. Empecé a pensar que ... a lo mejor no la tenía porque ya no existía. Sus ojos seguían reflejando algo ... lo que ahora era la tristeza.
A partir de entonces empecé a ver la tristeza en todas partes, cada cara era diferente pero en el fondo igual. Veía la tristeza en cada uno de los rostros, sentía que se me partía el corazón una y otra vez ... y cada vez como la primera.
Guitarras desafinadas hacían vibrar el ambiente, el aire mismo temblaba, saturado de alcohol y adrenalina.
-¿Sabes? Te echaba de menos.-Tu voz pelada, fuerte para que te oyera por encima de la música.
-No me digas, ¿qué quieres que responda a eso?
-¿Qué es lo que tú piensas al respecto?- Estabas peligrosamente cerca de mí, como esperando o deseando que realmente me tirara encima de ti a las primeras de cambio.
-Pienso que nos hemos perdido, que somos niños grandes que tuvieron demasiados sueños y no pudieron cumplir ninguno. Pienso que nos escondemos el uno detrás del otro para no ver un mundo que nos da miedo; la responsabilidad no es el fuerte de ninguno de los dos, no queremos aguantar a nadie pero tampoco estar solos.
-Así que si no fuera porque somos unos vagos acabados tú ni estarías aquí.
-Tú menos aún cariño.-Por tu cara podía jurar que me hubieras despedazado ahí mismo si hubieras podido, pero ambos sabíamos que había cosas que tenías más ganas de hacerme que cortarme a trocitos. Pero no iba a caer. No esta vez.
-No paras de soltar juicios estúpidos sobre la gente. ¿Tanto te aburres? La música es buena, la nocohe es joven, como suelen decir, y ninguno de estos desconocidos se acordará de lo que hicieron hoy, tú incluida. Pensaba que estas cosas te la ponían dura.
-No sé, ¿será que he madurado?
-Usas esa palabra con demasiada soltura. Tú misma lo has dicho, somos casos perdidos.
-¿Tocada y hundida?
-No te pases de lista.- Creo que eso fue tu despedida. Te volviste y mezclaste entre la gente, la verdad es que ni me importaba. Éramos como imanes, ninguno podía escaparse por demasiado tiempo. Y la noche era joven, aunque yo me sintiera vieja desde hacía mucho.
* * * * *
- Escucha, a ellos sólo les importa de donde viene la gente y lo realmente importante es a donde va.
- Y tu a dónde vas?
- A donde quiera.
-Estuve pensando en algo que me dijiste.
- ¿Sobre qué?
- Sobre la reencarnación y de dónde vienen todas las almas nuevas con el tiempo. Todos dicen siempre que son la reencarnación de Cleopatra o Alejandro Magno, pero probablemente son el alma de algún idiota de mierda, como todos los demás. Quiero decir, es imposible. Piénsalo. La población mundial se ha duplicado en los últimos 40 años, ¿verdad? Así que si realmente crees en esa cuestión de ego de una única alma eterna, entonces tienes sólo el 50% de probabilidad de que tu alma tenga más de 40. Y para que sean más de 150 años, entonces es sólo una de seis.
- Está bien. Entonces, ¿qué estás diciendo? ¿Que la reencarnación no existe, o que somos todos como almas jóvenes de las que la mitad de nosotros somos seres humanos de primera ronda?
- No, no. Lo que estoy tratando de decir es que de alguna manera creo que la reencarnación no es más que una expresión poética de lo que realmente es la memoria colectiva. Había un artículo de este bioquímico que leí no hace mucho, y él estaba hablando acerca de cómo cuando un miembro de nuestra especie nace, tiene mil millones de años de memoria para usar. Y así es como heredamos nuestros instintos.
- Me gusta eso. Es como si hubiera todo esta cosa telepática de la que todos somos parte, seamos conscientes o no de ello. Ello explica por qué hay todos esos, ya sabés, aparentemente espontáneos, en todo el mundo, innovadores saltos en la ciencia y en las artes. Como los mismos resultados saltan por todas partes independientes entre sí. Un tio con un ordenador, se le ocurre algo, y entonces, casi al mismo tiempo a un montón de otras personas de todo el mundo se les ocurre la misma cosa. Hicieron este estudio. Se aisló a un grupo de personas por un tiempo, y se monitorearon sus desempeños en los crucigramas, ¿verdad?, en relación con la población general. Y se les dio sin que supieran un crucigrama del día anterior, uno que ya había sido resuelto por miles de otras personas. Sus calificaciones subieron de manera espectacular, algo así como el 20%. Así que es como si, una vez que las respuestas están ahí fuera, la gente puede recogerlas. Es como si todos estuviéramos compartiendo nuestras experiencias telepáticamente.
A veces imagino como sería si todo lo que está escondido dentro de mí fuese revelado. Pero nunca lo sabré. Vivo escondiéndome. Mi supervivencia depende de eso. Querida y dañada Debra, ella está aquí para encarar lo que queda del monstruo, esculpido en su caparazón, guardarlo, ella ahora también se esconde. La hija de Harry estará condenada si deja a alguien ver cuanto sufre por dentro. Esta es su tragedia.
Mi tragedia es que he matado a la única persona de la que no me tenía que esconder y soy el único que llora su muerte.
Todos me agradecerían si supiesen que fui yo quien acabó con su vida. En efecto, en el fondo estoy seguro de que ellos aprecian mucho mi trabajo. Es así como deben sentirse las personas llenas de gloria, mi oscuridad revelada, mi yo interior acogido, sí, ellos me ven, soy uno de ellos, en sus sueños más sombríos.
-El mundo es precioso. No lo vemos, pero es precioso.
-Eso es discutible.-me reí ante tal afirmación, pero su mirada me cortó completamente.
-¿Es que no puedes verlo? ¿No lo sientes?
-¿El qué J? ¿El odio? ¿El asco que nos tenemos unos a otros, la hipocresía?
-Bah, deja de mirarte el ombligo. Males menores. ¡El mundo es precioso y no lo ves porque estás demasiado ocupada con tus pequeñas gilipolleces!
Esas acusaciones deberían haberme puesto a la defensiva.
-El mundo no es precioso, J. Ni siquiera llega a la categoría de bonito o aceptable. La mayoría nos mataríamos entre nosotros por una mansión con piscina. Hay muerte, y falsedad, el amor es algo egoísta y la amistad hipócrita.
-Y tú una imbécil. ¿sabes qué falla en tus argumentos?
-¿Qué?
-Que sólo te fijas en la humanidad. El mundo es demasiado bello como para que los ojos de un humano lo comprendan. Hay muerte, sí, pero éso implica que también hay vida. Y ésta es corta, fugaz. Apasionante. Es algo que jamás entenderás si no sales de tu cáscara de una maldita vez. Hay hipocresía y maldad, sí, pero es que si no las hubiera ¿cómo distinguirías la bondad? Todos nacemos con luz dentro, con paz, pero nos empeñamos en ofuscarnos con nimiedades. Así que deja de encarcelarte. Somos nuestro peor enemigo, nosotros mismos nos quitamos la felicidad que tan inalcanzable vemos pero que en el fondo está con nosotros desde siempre.
Buenas tardes, Londres. Permitid primero que me disculpe por esta interrupción. Yo, como muchos de vostoros, aprecio la comodidad de la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la monotonía. A mí, me gusta tanto como a vosotros. Pero con el espíritu de conmemorar los importantes acontecimientos del pasado, normalmente asociados con la muerte de alguien o el fin de alguna terrible y sangrienta batalla y que se celebran con una fiesta nacional, he pensado que podriamos celebrar este 5 de noviembre, un dia que ya nadie lamentablemente recuerda, tomándonos cinco minutos de nuestra ajetreada vida para sentarnos y charlar un poco.
Hay, claro está, personas que no quieren que hablemos. Sospecho que en este momento, estarán dando órdenes por teléfono y que hombres armados ya vienen de camino. ¿Por qué? Porque mientras que pueda utilizarse la fuerza, ¿para qué el diálogo?
Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome significado y si se escuchan, enuncian la verdad. Y la verdad es que en este país algo va muy mal, ¿no?Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión. Antes teníais libertad para objetar, para pensar y decir lo que pensabais, ahora tenéis censores y sistemas de vigilancia que os coartan para que os conforméis y os convirtáis en sumisos.
¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente unos son más responsables que otros y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable, sólo tenéis que miraros al espejo. Sé porque lo hicisteis, sé que teníais miedo. Y quieé no. ¿Guerras, terror, enfermedades? rabia una plaga de enfermedades que conspiraron para corromper vuestros sentidos y sorberos el sentido común. El terror pudo con vosotros y presas del pánico, acudisteis al actual líder, Adam Sutler. Os prometió orden, os prometió paz y todo cuanto os pidió a cambio, fue vuestra silenciosa y obediente sumisión.
Anoche intente poner fin a ese silencio. Anoche destruí el Old Bailey para recordar a este país lo que ha olvidado. Hace mas de 400 años, un gran ciudadano deseó que el 5 de noviembre quedara grabado en nuestra memoria. Su esperanza era hacer recordar al mundo, que justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras. Son metas alcanzables.
Así que si no abrís los ojos, si seguís ajenos a los crímenes de este gobierno entonces os sugiero que permitáis que el 5 de noviembre pase sin pena ni gloria. Pero si veis lo que yo veo, si sentís lo que yo siento y si perseguís lo que yo persigo, entonces os pido que os unáis a mí, dentro de un año, ante las puertas del Parlamento, y juntos, les haremos vivir un 5 de noviembre, que jamás, jamás, nadie olvidará.
Dedicado a la ley Sinde y nuevas propuestas del Gobierno para que el futuro se distancia cada vez más de la utopía de libertad que todos quisiéramos.
-Comeremos bien, beberemos buen vino, haremos el amor...
-Ya, y... ¿quién va a hacer el amor, exactamente?
-Pues espero que los tres. Pediré la cuenta.
-Oiga, señor, eso a lo mejor en otra vida.
-¿Porqué no? La vida es corta, la vida es aburrida, la vida es dolorosa y esta es la ocasión de algo especial.
Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc. y abrelatas eléctricos.
Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva con maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos colores.
Elige el bricolaje y preguntarte quien coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a hartarte de concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura.
Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte.
Elige tu futuro. Elige la vida.
Pero, ¿por qué iba yo a querer hacer algo así?
Yo elegí no elegir a vida. Yo elegí otra cosa.
¿Las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?
El mundo no es todo alegría y color. Es un lugar terrible, y por muy duro que seas es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido si no se lo impides, y ni tu ni, yo, ni nadie golpea mas fuerte que la vida. Pero no importa lo fuerte que golpees, si no lo fuerte que puede llegar a golpearte y lo aguantas permanentemente mientras avanzas. Hay que soportar sin dejar de avanzar. Así es como se gana.
Si sabes lo que vales, ve y consigue lo que mereces, pero tendrás que soportar los golpes, y no puedes estar quejándote por no estar donde querías llegar por culpa de él, de ella o de quien sea; eso lo hace los cobardes y tú no lo eres. Tú eres capaz de todo.