sábado, 16 de julio de 2011

Nostalgia




Los esquemas mentales de antaño ya no me sirven, es como si cada medio minuto mi mente se recvolucionara y las telarañas de pensamientos ya no sirvieran.
La nostalgia me arropa entre sus garras, haciéndolas pasar por suaves alas. Pensándolo bien, siempre he estado entre sus garras, oyéndola susurrar pasados inexistentes.
La nostalgia siempre ha sido una mala puta, única y bella a partes iguales. Con su voz letal y ojos vacíos. Me hace mirar atrás, buscando el significado de todo lo pasado como si de ahí sacara mi aire, como si eso pudiera ser mi salvación, sin darme cuenta que no hace más que condenarme.
Todos estamos condenados.

Nota: Sé que la canción es casi el antítesis de lo escrito, pero el contraste me gustó.

viernes, 15 de julio de 2011

Your eyes, your eyes






Et miro als ulls i sé que res ha cambiat. Et miro al ulls i sé que m'hi podria perdre, ofegar-me en móns paral·lels presents només en les teves pupil·les. Et miro als ulls i sé que el món continua sent una merda, que tots aquells somnis passats continuent cremant a dintre meu, maleïnt cada instant de silenci. En el fons sempre havia sapigut que érem ànimes perdudes, mortes. Res no ha tingut mai més sentit del que li poguem donar a base d'hipocresia.
Em perdo en la teva mirada, que tant podria ser blava castanya o vermella, perquè tu no ets ningú i tothom a la vegada, perquè tu només ets l'ombra d'un passat insegur, de les il·lusions que es van podrir fa tant. I es que tot s'acava podrint i només sé recordar la teva figura amparada en foscor, fosa amb ella, com si totes dues, fantasma i buit, fóssiu la mateixa cosa. Com si algunes coses ja mai tinguessin solució.
Et miro als ulls i només sé una cosa, i es que no existeixes.

martes, 12 de julio de 2011

Precio necesario

Escribir se ha vuelto algo fatídico desde que las esperanzas de futuro son casi reales y el sueño de un mundo imposible no es más que nada.
Llevo días amparando mis sueños en mundos extraños, mundos que no deberían significar nada más que el hecho de que mi subconsciente pierde el norte. Sueños que me llevan a pasados inexistentes, que me devuelven a épocas de mi vida perdidas, y despierto pensando en si hice, aunque sólo fuese una vez, lo correcto. Y es que tú, sombra anónima, jamás exististe. Y es que tú, mi pequeña inspiración y soplo de aire fresco, te has desvanecido entre tanto gas tóxico.
A veces pierdo la noción del porqué de las cosas. No entiendo bien si he caído en la rutina o quizá jamás estuve fuera de la monotonía. Es como si el dolor, el que siento más lejano que nunca, fuera el precio necesario para que mis sueños tuvieran sentido. Como si sólo pudiera avanzar como persona cuando estoy sumida en vacío.



-La inspiración sólo llega con los cielos más oscuros.
Y la brisa se lleva tu voz, lejos de mi vida, que sólo es luz.

lunes, 4 de julio de 2011

Y tú lo eras todo




Solías tener todas las respuestas y esa mirada perdida que sólo estaba para despistar. Solías ser la mejor de las zorras, como el ángle caído más bello o la píldora más mortal.

En esos tiempos el mundo era simple y tóxico. Y tú eras mi mundo. Vivíamos en la calle, pues éramos hijos de nadie. Comíamos corazones de paloma à la Matelote con vino de tetrabric mientras veíamos el mundo transcurrir el uno en los ojos del otro; mientras follábamos como locos en un rincón del cementerio, junto a la lápida de un psiquiatra suicida.
En esos tiempos el cielo estaba saturado en gases letales y gaviotas mutantes. Y tú eras mi cielo. Los partes meteorológicos anunciaban lluvia sin ceso y el ocaso de las almas (ambos buenos presagios) y cuando eso sucedía nos refugiábamos en alguna estación de autobús fantasma. Me gustaba la mirada de los futuros pasajeros entonces; tenían esa clase de mirada vacía y opaca, propia de los muertos y las muñecas de porcelana.
En esos tiempos la vida era fácil y triste. Y tú eras mi vida. El día a día, que no monotonía, se pintaba con una capa espesa de masoquismo existencialista, como si todo lo que hiciésemos tuviera un sentido más allá de todo. Nos creíamos superiores por ser lo más bajo según el criterio universal, y nos encantaba.

Sueles tener todas las respuestas y esa mirada vacía que sólo está  para advertir que tú ya no estás. Quizá la he jodido ahogándote este lunes tarde. Quizá tú eras mi ninfa de la pureza, mi ángel salvador o mi poción para la felicidad. Pero yo sólo quería tenerte conmigo.

viernes, 1 de julio de 2011

Dinámica de letras



Las letras, dulces, libres, sangrientas, se me escapan como arena entre los dedos. Pequeñas partes de uno mismo nacen y mueren cada día. En seis años todas tus células se habrán renovado. En seis años serás alguien nuevo. La inspiración es un proceso químico que jamás entenderé. La inspiración es una ramera barata que se fuga con cualquiera. Esto sólo es uan excusa por haber perdido mi identidad entre lágrimas y risas. Los cambios siempre son duros.  Siempre me ha dado miedo que gente conocida, gente con cara, nombre y recuerdos compartidos lea esto. Miedo de dejar entreveer verdades que no conozco ni yo.
Las letras, frágiles, simples, punzantes, me faltan como el aire, y su ausencia quema remordimientos en mi piel. Siento que todo pasa y lo peor es que es pasajero. Y es que tú, sombra anónima, has desaparecido llevándote todo el oxígeno contigo. Y sólo quedan humos tóxicos y letras insulsas. No es como si en algún momento las hubiera habido de otra forma. No es como si en algún momento esto hubiera tenido alguna pretensión más allá de la de liberación.
Las letras, dolorosas y fugaces, no existen. Son un mito, son los padres y son el diablo. En caso de que siga vivo. Las letras son mi alma muerta, tu mirada tintada en castaño soledad. Quizá las letras sean el pilar del mundo. Las letras so el amor, el odio, la carne sangrienta y la luz de amanecer. Las letras son el mundo mismo. El manifiesto del espíritu.



A falta de buenas letras mías, dejo éstas.

Mierda pseudoromántica

La luz se apaga. El cielo es rojo sangre con tintes de petróleo. Buen presagio. Las estrellas van a colisionar contra el asfalto, creando pequeñas explosiones de materia volando hacia ninguna parte. Tu mirada perdida en ninguna parte, pero taladrando mi alma. Mi alma que no existe, la falta de un cielo y un infierno nos da libertad infinita. Hace que podamos pasarnos la tarde follando o desmembrando vírgenes. Tú escoges. Tú siempre escoges, tienes esa alma muerta que parece darte derecho a vivir en otra dimensión, en otro universo. Ahora dicen que podría haber muchos otros universos. Me pregunto si en los otros el mundo será tan gilipollas como en el nuestro. Todo está podrido. Hasta los condones de látex de la papelera, están podridos. Tu mirada llena de vacío existencial está podrida. Las putas estrellas, desde su situación superior, están podridas.  Y van a colisionar, se acercan cada vez más rápido, sentenciándonos al impacto. Escribiendo una muerte rápida, de sangre y vísceras esparcidas. De almas muertas y mentes robadas. De dolor y alegría. Buena combinación. Escribiendo esta mierda pseudoromántica y existenciual que sólo significa que mi mente no da para más. Pero nada de eso importa, porque para entonces ya me habrás besado. La luz empieza a brillar.

sábado, 25 de junio de 2011

Estertor de Conciencia


Siempre me han maravillado las ideas. Esos parásitos del alma, procedentes de ninguna parte, okupas de la mente.



Todo pasaba muy rápido delante de sus ojos, las imágenes tropezaban una detrás de otra como las piezas de un domino, sólo que en este caso no había lógica alguna. Esta vez el caos reinaba.
Había un hombre, pequeño y de ojos verdes, relucientes como los de un pez, que le ocupaban media cara. Se movía nervioso por la recámara a la que se había visto relevada su conciencia. Su pequeña conciencia, la que sólo era una parte de una mayor. Era un fantasma. Lo sabía porque dudaba de su existencia física, el hombrecillo no era más que una sombra del deseo o la culpa, siempre luchando; debatiendo las metas de todo un pequeño centro de luz del mundo. Una vida.
En el fondo su mente siempre había sido un hervidero de personajes aparentemente inconexos que se manifestaban, a veces sutiles y a veces haciéndolo gritar incoherencias en un súper, al mundo exterior. Todo era posible. Todos los carácteres y virtudes de unn persona se manifestaban en forma de sombras, aullando en la mente, que era una mansión, una ciudad embrujada a veces. Lo físico era una simple proyección de lo sentido. Nada en este mundo es casualidad.
El pequeño fantasma, el hombrecillo de los ojos de pez y de prados acabados de podar, gritaba, arañaba las paredes de ese cuarto blanco ensuciado. Manchaba con la sangre de debajo de las uñas la puerta, chillando por salir, suplicando a ratos. Sabía que nadie lo oiría, pero aún así su misión en el mundo era gritar, rogarle a un o mil Dioses inexistentes por libertad. Sabía también qué estaba suciediendo ahí fuera, podía oler el aroma a muerte y café sin leche. Los cadáveres siempre desprendían ese olor amargo, a podredumbre y carne pasada en cuanto pasaban demasiados días des del estertor de muerte. Y ese aire le ponía los pelos d epunta, lo hacía enloquecer por salir.
Veía como la luz, su pequeña luz, se iba apagando más y más, perdiéndose el ápice de humanidad que podía conservar ese ser mayor al que servía. Su visión se emborronaba cada vez más, estropeando su conexión con la mente principal. Nada es eterno. El hombrecillo sonrío, vislumbrando ya su fin, dispuesto a afrontar la existinción de lo poco que quedaba de él con cierta dignidad e ironía quizá. La oscuridad engullía la recámara; la oscuridad se extendía como una serpiente, como petróleo comiéndoselo todo; la oscuridad se follaba lo poco que quedaba de su alma. Hasta que no quedó nada.

Memorias de las voces y sombras de un asesino inconfeso (I)



viernes, 24 de junio de 2011

Para quien sea (y tú ya sabes quien eres).


La pulsación es fuerte, marcando el ritmo de la respiración, la lucha, el amor. La pulsación es la vida misma. Todo vibra y se mueve lento.
El cielo es tan azul que duele al mirarlo y cuesta imaginar que en ocho horas toda esa luz sea simple oscuridad. Hace esa clase de calor que no molesta, sólo acoje. Vamos en un coche, aunque eso poco importa, lo trascendental es el viaje, el camino estúpido hacia ninguna parte que nos lleva al centro de mi insospechada felicidad. Estás sentado a mi lado, aunque no conduciendo, pues nadie hace falta que lo haga. Esto es mi mente, y, si quiero que los coches se conduzcan solos, pues lo hacen. Creo que vamos a la playa, a ver ese mar de plata infestado de maleficios y leyendas.
Sonríes y sonrío. Almas muertas, inexistentes, resucitadas. Te diría que te quiero si no lo hubiera hecho ya mil veces. Te diría que todo es genial si no viera que tú ya lo sabes. Te diría mil cosas pero no hay palabras; las letras se escapan, ágiles y marchitas. Hay momentos donde las descripciones sobran.
Sonríes y sonrío. Y tu mirada, de café y coca cola me anima a ser feliz, como si no serlo en ese momento fuera un insulto hacia el universo. Ese jodido universo que, extrañamente, hizo que te encontrase.
Sonríes y sonrío. Siempre había creído que el echo de dos personas completándose mutuamente no era más que ser el uno impaciente y el otro paciente, uno alegre y el otro triste. Pero nada puede ser tan simple. La combinación perfecta es el mismo yin yang; tú jodiendo mis fantasmas y yo exorcizandos tus demonios.




No me gusta esta canción, ¿pero quién soy yo para discutir la perfección de este instante?

miércoles, 22 de junio de 2011

Colapso

Duérmete. Cierra los putos ojos y olvida lo que viste. Dime que me quieres, no me improta si mientes. Tú sólo murmúralo, no lo digas muy alto, a ver si los ángeles te oirán y bajarán de su apestosa comodida celestial para arrastrarte con ellos. Pues tú formas parte de su estirpe, aunque no lo sepas ni quieras admitirlo. Lo vi desde siempre, tenías alas en forma de corazón y mirada de zorra implacable. Pero tú dime que me quieres, no me importa si no es cierto, el auto engaño es el seno del que mama este nuevo mundo, forjado en hipocresía. El apocalipsis está cerca, eso también lo sabes. Tú lo sabes todo. El fin se aproxima con pasos suaves de gigante, pues la falsedad no se sostien de por sí sola demasiado tiempo. Y tú eres un rayo de luz, un puto rayo de luz. Miento. Tú eres la luz. Brillas como una mala puta, con esos ojos de zafiro estrellado. Y esa mirada me roba el alma, ya muerta, y le hace el boca a boca hasta que consigue que vuelva a pensar que el mundo tiene esperanza, aunque no todo el mundo la alcanza. Hay algo extraño flotando en el aire, como un aroma a muerte que va a asfixiarme. El sol se precipita sobre el horizante, el mundo va a colapsarse en 3... 2... 1... Pero a mí eso no me importa, tengo suficiente con que me digas que me quieres.


lunes, 20 de junio de 2011

Ensayo ideológico


Ésta no es una entrada literaria, sino una de ideas.




El mundo está jodido. La gran mayoría trabaja para que unos pocos se hagan más ricos de lo que ya son, y éstos últimos sirven en pro del capitalismo, que a su vez respalda el consumismo masivo. No entiendo nada de política, ni de leyes ni dinero, pero se ve de lejos que los sistemas de organización económica acaban extendiéndose a la sociedad, y a partir de ésta a las personas. De esta forma esto no va sobre el inicio de la crisis, el aumento del paro o el hecho de que seamos o no carne de polítcos y banqueros, esto va sobre mentalidades. Llevamos tanto tiempo sumidos en el sueño capitalista que nos hemos olvidado de valores fundamentales y primarios como la naturaleza o la libertad. Son cosas que sacrificamos hace mucho en pro de un sofá con rallas verdes de diseño o el nombre de alguien en al etiqueta de nuestra ropa. Llevamos tanto tiempo sumidos en esta locura que el despertar parece una cosa lejana, inverosímil. Y esto sólo lleva a espirales de obsesión cada vez mayores, hasta que llega un punto en el cual lo que poseemos acaba poseyéndonos, volviéndonos esclavos de nuestro propio sueño material. Y esto tiene que cambiar, por el simple hecho de que nada es eterno y el mundo ya está cansado de estas gilipolleces. Este régimen del consumo tiene que llegar a su fin, sea como sea.

 Y la gente se está movilizando, el problema es que nadie quiere ni mancharse ni sacrificarse personalmente, y las revoluciones nunca satisfacen a todos ni están organizadas al milímetro, así que es inevitable que parte del movimiento falle. Pero la esperanza de que el 15M cambie algo sigue ahí.

Si no nos despertamos con la utopía nos dormiremos con la realidad.