lunes, 26 de diciembre de 2011




No siento que nada de lo que pueda escribir ahora, ni nunca, le haga juicio a esta canción.
No creo que nada de lo que pueda sacar de dentro haga juicio a lo que realmente siento, a veces.

No sabría explicar la tristeza que me rodea la mayor parte del tiempo, no tiene sentido. Simplemente cada inspiración, cada jodido brío de luz, cada vibración, está cargada de algo inherentemente triste o malvado. Como si todo esto estuviese hecho para no funcionar des de un principio. Como si algo tuviera que romperse por la mitad en cualquier momento. Y entonces abro los ojos y todo sigue igual. No ha habido una gran explosión, ni ha muerto nadie. No ha pasado nada, pero todo es diferente; más frágil. 

Me pregunto cómo serán los demás universos.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Aburrida de corazón





He vuelto a perderme. Sabía cuál era mi faro, iluminaba toda la ciudad con esa luz incandescente, brillo gamma, que desvanecía las sombras sin dejar rastro. Y sin sombras no puede haber nada. Luz y oscuridad van de la mano, los contrastes siempre encajan.
Vuelvo a sentirme como la niña deseosa de atención de antes. No sé si me reconozco despreciándome; quizá sea lo contrario. No me veo con cojones de mirar el pasado en relación a lo que sea esto; tampoco creo que importe ahora mismo.
Me pican los ojos; las mismas notas melosas suenan por enésima vez. Hay algo que me impide irme a la cama, estoy segura de que me he olvidado de hacer algo hoy. Sigo respirando, que con los tiempos que corren ya es un paso. Un paso más hacia el final, quiero decir. 
No quiero ser especial; especiales lo son los que hacen algo poco común con gracia, a mí me suceden las putadas autoprovocadas, para qué negarlo ya.
Tengo tantas voces dentro, calladas por tanto tiempo, que parecen haber despertado de golpe y sólo pueden rasgar por salir con una desesperación maníaca. Hay gente que sólo es feliz arruinándose la vida.

S se acerca, lentamente, con seguridad. Es extraño, me susurro... hace dos días S era un mero recuerdo ofuscado con otras cosas. Su pequeña figura blanca trae un velo de maldad que poco a poco se propaga a su alrededor, corrompiendo des de el ánimo a la conciencia.
Bienvenida a casa, si esto es lo que querías. (¿?)

Pocas canciones me han obsesionado tanto. Esa clase de de desesperanza y dolor callado... casi resignado parte el alma. Me pregunto si podré sentirme triste rodeada de extraños y posibilidades. Me pregunto si te extrañaré para siempre.



Sempre he pensat que tot succeeix per alguna raó; el món seria un lloc massa cruel si no fos així, si realment tot el que patim és el resultat de milers de casualitats ajuntades.
Una sensació de dejà vu constant m'invaeix, és com si el present ja fa temps que estigués viscut però el futur en si no arribi mai, com si no n'hi hagués.


El temps ho cura i arrossega tot, menys aquelles coses que mai canvien.

martes, 22 de noviembre de 2011

Monotonía


Y me doy cuenta del tiempo que ha pasado y me parte el alma. Quiero decir que lo haría si tuviera.
A veces me pregunto si no seremos simples inmortales estúpidos, atrapados en cuerpos perecederos. Si no es que la muerte es sólo el verdadero principio. A veces me canso de preguntarme tanto. Todo es tan repetitivo que parece que el mundo ha entrado en un sueño de monotonía constante; cualquier salida fugaz de ella no será más que la repetición de algo ya vivido, quién sabrá cuántas veces antes. Quién sabrá si siquiera importa.



And I'm the one with no soul...

Las letras se me escapan de mala manera, pero al menos sé que algún día no tendrán más remedio que volver.

sábado, 22 de octubre de 2011

Espera





No hay ni principio ni final; todo gira en formas extrañas, impredecibles. Estoy cansada de intentar hechar amarras en algún sitio de mi mar de pensamientos. La corriente me llevará a salvo, algún sitio recógnito, enfermizo. Quizá me salgan alas como de insecto y pueda elevarme unos metros por encima y verlo todo des de otra perspectiva, quizá algún día pueda verme de fuera y me odie más que nunca.
A veces sigo con la idea de que algún día despertaré y no recordaré nada, que todo hasta ahora fue soñado, la sala de espera de la vida. Y es que algo parece no encajar nunca, sin suficiente espacio.

Te echo de menos, seas quien seas.
Y tú ya sabes quien eres.

viernes, 21 de octubre de 2011

Somos proporcionalmente nada.


Buscamos la eternidad, buscamos el amor. Buscamos un sitio en un universo cambiente, imperfecto, desordenado. Buscamos algo que no existe. Y en el fondo nada se rige por nuestra voluntad, así que buscar, querer o ponerle empeño a algo no sirve de nada. Las cosas llegan por alguna razón, y pensar eso es estúpido. Y tener que vivir con un pasado pesado sobre los hombros y un futuro que se eterniza también lo es.
Siempre había tenido la sensación de que aun nuestro pequeño mundo rodante fuera efímero el universo sería eterno. Ahora me entero de que éste no es ni será el último Big Bang, no es algo singular sino un simple ciclo que se repite cada x billones de años. Aún no sé si es bueno o malo. Aún no sé cuál es la diferencia.



Somos nada en relación al mundo en si, al posible conjunto de universos, vidas existencias y esencias que hay por aquí.


A veces me aburro a mí misma.


lunes, 26 de septiembre de 2011

La casa del espejo (fragmento)




El cielo era azul sangre y su alma verde chillón, a juego con la mirada. El mundo le había dejado marca en la sonrisa, ausente. El atardecer jugaba con su pelo, haciéndolo telarañas que se extendían hasta el infinito de tu conciencia y se agarraban a tus sueños e ideas, exprimiéndolos, comiéndose tu mente por dentro, poco a poco. Su vestido amarillo se arrugaba a su paso, frenético. Era sólo una niña. Era sólo el demonio que digiere tus esperanzas una vez que cierras los ojos, la desesperación de tu mirada.
La niña llevaba una bolsa de la compra con un par de barras de pan recubiertas de hongos multicolores. Sonreía a todos los paseantes, pero ninguno de ellos parecía notar su presencia, aunque sí dejaban paso por allí donde estaba ella; como si un sexto sentido se lo dijera. Como si sólo fueran marionetas de un mago loco.
Y así pasó unas cuantas manzanas, rojas y llenas de vida, pues era el centro.
Llegó a la casa encantada al atardecer, cuando los murciélagos empezaban a violar palomas desprevenidas bajo la romántica luz de la luna.
El edificio era viejo, sin ventanas aparentes. Sólo estaba la puerta de entrada, de hierro negro, que conducía a más negrura aún. Tu alma petrolífera.
La niña se adentró, sonriente como nunca. Se sentía segura entre esas paredes mohosas.
Pasó una escalera de dos pisos a punto de desplomarse en la más absoluta oscuridad, guiando sus pasos por instinto. Instinto homicida, quiero decir. Abrió una puerta roja cualquiera, una entre centenares de esa casa que seguramente cambiaba de estructura cada tanto; para pescar y comerse algún curioso inocente. Es un mundo frío; hoy en día no sobran almas para los viejos sacrificios.
La niña se adentró en la habitación, ligeramente iluminada desde ninguna parte. Dejó la bolsa con el pan sobre una mesilla pequeña a su derecha y fue hacia la mesa grande del comedor; unos pasos por delante de ella.
Cuatro figuras negras la presidían, inmóviles.
-Siento haber llegado tarde, había cola.-su voz era dulce, demasiado.
Entonces la niña encontró el intrerruptor de una bombilla desnuda colgando del techo.  La figura más corpulenta hizo un andemán de aceptación, ladenado levemente la cabeza. La niña le sonrió y se hizo la luz, revelando las cuencas vacías, llenas de carne putrefacta, de los cuatro que, aún así, parpadearon repetidamente, como si sus inexistentes pupilas tuvieran que acostumbrarse al resplandor.
Una de ellas, la más grácil de todas, se levantó y se acercó a la niña, con gesto amable. Cogió la blanca y tierna manita que ésta última le ofrecía, y con el principio de ese contacto algo negro y duro, como las ramas de un árbol seco, empezaron a extenderse por la carne y el cuerpo de la niña, que permaneció impasible y contenta.
-Cosas más extrañas se han visto en este mundo.

domingo, 18 de septiembre de 2011


Abro los ojos y maldigo por la luz. La silla, el escritorio, la maldita cama, todo sigue igual y algo falla, como siempre. A veces siento que vuelvo a ser la cría de años atrás, que sigo igual de ciega. Nada de lo que he creído descubrir sobre mí misma, sobre el mundo, tiene sentido. Nada en esta vida tiene más sentido del que le demos.
El aire se ha vuelto frío y se clava en la piel y en la mente. Es como si todo fuera más complicado de lo que siempre ha sido. Es como si te hubiera perdido mil veces antes de tenerte realmente.



Vuelvo a sentirme avergonzada con cada palabra; la intimidad que dejo escapar me quema en la piel y hace que me pregunte rápidamente quién leerá esto. 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Secreto


14 de junio y ya te has olvidado de que me querías. ¿O quizá estemos en mayo? Nunca caigo.
Tu ojo es un pozo negro de locura, pero la verdad es no estoy segura de que tengas. Quizá es que no lo tienes, y sólo veo las entrañas de tu cerebro, el fondo de tu mente.
El cielo está de duelo, la muerte me acompaña y me incita a avanzar hacia mi final. Ese que siempre veo a la vuelta de la esquina; se esconde pero está ahí, a cada instante más cerca que nunca antes. La luna tiene un velo de contaminación y fuego, porque todo está en llamas, desde mi amor hasta la muerte, desde el alma a la mente.

Te miro y sé que no te conozco; sólo eres mi yo más secreto.
Ven y fúndete conmigo.